
A través de un comunicado, Petróleos Mexicanos informó sobre los trabajos de recorridos que se hicieron en el afluente

A mediados de la segunda semana de abril se reportó la presunta mortandad de peces sobre el río Cazones, al norte de Veracruz. Pobladores y medios locales indicaron que pudo ser consecuencia de un derrame de hidrocarburos que se registró el pasado 13 de abril, derivado de fuertes lluvias.
Tras estos reportes, Petróleos Mexicanos (Pemex), informó sobre los resultados que se obtuvieron de un recorrido de verificación que se hico en las zonas donde fueron difundidas las imágenes de los peces muertos.
De acuerdo con un comunicado emitido la noche del domingo 19 de abril, el resultado fue que no se encontraron especies muertas ni rastros de hidrocarburos sobre este afluente importante de la región norte de Veracruz.
“Como resultado, no se localizaron peces muertos ni evidencia visible de presencia de hidrocarburos en la ribera ni en el cuerpo de agua (…) Asimismo, al no contar con evidencia derivada de muestreos o estudios técnicos que indiquen lo contrario, no se identificaron condiciones anómalas actuales en el río ni signos visibles de contaminación.”, dice el comunicado oficial.
Pemex indicó que el hecho reportado y difundido a través de las redes sociales, ocurrió el pasado 15 de abril “sin indicios de recurrencia” por lo que reiteró que no existen afectaciones actuales sobre el río Cazones, sin embargo, autoridades de los tres niveles de gobierno, en coordinación con Pemex, continúan dando seguimiento preventivo en la zona.
En estos trabajos de recorrido e inspección participó personal de la Función de Seguridad, Salud y Protección Ambiental (FSSPA) del Activo de Extracción Poza Rica-Altamira (AEPRA), así como Protección Civil del municipio de Cazones de Herrera.
En otro hecho similar, durante la segunda semana de abril se reportó otro caso de mortandad de peces al norte de Veracruz, pero en afluentes ubicados en los límites del estado de Veracruz con Tamaulipas. Al respecto, el mismo domingo 19 de abril, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a través del Gobierno de México, informó lo que ocurrió.
En un comunicado, Conagua dijo que se determinó que la mortandad de peces está asociada a una “inestabilidad de condiciones de salinidad del agua, generando un ambiente de estrés para los organismos acuáticos”.
Esto provocó que los ejemplares se desorientaran, se alteraran y por consecuencia, murieran, debido a que no lograron adaptarse o desplazarse oportunamente hacia zonas con mejores condiciones para la especie.
Con información de: Lsr Veracruz


