
La solicitud fue presentada ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), que mantiene bajo resguardo los restos

La familia de Julio César Jasso Ramírez ya comenzó los trámites para recuperar su cuerpo ante autoridades del Estado de México, luego de los hechos registrados en la zona arqueológica de Teotihuacán, donde el joven fue identificado por instancias de seguridad como el responsable de un tiroteo que dejó una persona sin vida.
La solicitud fue presentada ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), que mantiene bajo resguardo los restos mientras siguen abiertas las investigaciones relacionadas con el ataque. De acuerdo con fuentes oficiales, este tipo de procedimientos se realiza de manera paralela a la integración de la carpeta, por lo que la entrega no ocurre de inmediato, incluso cuando ya existe una petición formal por parte de los familiares.
Actualmente, el cuerpo permanece en el área forense de la Fiscalía Regional de Texcoco, donde continúan practicándose distintos estudios necesarios para documentar lo ocurrido. Las autoridades han señalado que estos análisis forman parte del proceso legal que debe cumplirse antes de autorizar cualquier liberación, ya que permiten establecer con claridad las condiciones del fallecimiento y respaldar la investigación con evidencia técnica.
Mientras tanto, los familiares deben cumplir con requisitos administrativos como la acreditación de identidad y parentesco, además de firmar documentos que validen la entrega conforme a derecho. La autoridad ha indicado que, además de los peritajes sobre el cuerpo, se analizan otros elementos como testimonios, evidencia en el lugar y antecedentes del agresor, con el objetivo de reconstruir la secuencia completa de lo ocurrido.
En este contexto, el proceso de entrega del cuerpo depende directamente del avance de estas diligencias, lo que puede extender los tiempos más allá de lo habitual. Hasta ahora, la FGJEM no ha informado una fecha específica para la liberación de los restos, ya que el procedimiento continúa en curso. Una vez que se concluyan los estudios pendientes y no exista impedimento legal, la autoridad podrá autorizar la entrega a los familiares, quienes decidirán el destino final del cuerpo, ya sea mediante inhumación o cremación.
El proceso para la entrega del cuerpo en este tipo de casos implica la revisión de múltiples elementos legales y técnicos. Entre ellos se encuentran los estudios forenses, que incluyen análisis médicos y periciales destinados a integrar información clave en la carpeta de investigación. Estas pruebas no solo buscan establecer la causa del fallecimiento, sino también aportar datos que ayuden a entender el contexto del hecho, por lo que su conclusión es indispensable antes de cualquier liberación.
A la par, el Ministerio Público verifica la documentación presentada por los familiares, con el fin de confirmar el vínculo legal con la persona fallecida y evitar irregularidades. Este procedimiento forma parte de los protocolos establecidos en el sistema de justicia, especialmente cuando se trata de casos que siguen en investigación. Hasta que todos estos requisitos estén cubiertos, la autoridad mantiene el resguardo del cuerpo como parte de la cadena de custodia.
Julio César abrió fuego en la Pirámide de la Luna, dentro del complejo arqueológico de Teotihuacán, donde realizó disparos con arma de fuego contra personas que se encontraban en el sitio. La situación generó momentos de confusión y pánico, ya que visitantes intentaron descender rápidamente o ponerse a salvo, lo que derivó en personas lesionadas tanto por impactos como por caídas.
Durante la intervención de elementos de seguridad, el presunto agresor fue herido en una pierna por personal de la Guardia Nacional. Posteriormente, y en medio del operativo, perdió la vida en el mismo lugar. El saldo del incidente incluyó también la muerte de una turista, lo que llevó a las autoridades a iniciar una investigación amplia para esclarecer lo ocurrido.
Con información de: El Heraldo de México


