

Un chofer del servicio Ulúa negó el acceso a un hombre en silla de ruedas cuando hizo la parada sobre la avenida Ruiz Cortines, casi en el cruce con Juan Pablo II, en Boca del Río, el hecho fue captado en video y tras difundirse, el conductor fue despedido y le fue retirada la licencia para operar.
Así lo dio a conocer Enrique Santos Mendoza, diputado y encargado del Fideicomiso de Transporte, quien detalló sobre la conducta indebida del operador del servicio Ulúa que indignó a la población de la Conurbación Veracruz-Boca del Río:
“El Fideicomiso Público para la Modernización del Sistema de Transporte Público de Pasajeros informa que, derivado de un incidente registrado este día en la Ruta Costera–Bulevar del servicio Ulúa, se determinó la baja inmediata del operador involucrado, así como la cancelación definitiva de su licencia operativa.
Lo anterior, luego de la difusión de un video donde el conductor incurre en una conducta indebida al impedir el acceso de una persona con discapacidad, situación que contraviene los principios de inclusión, respeto y accesibilidad que deben prevalecer en el transporte público.
Si bien existen antecedentes sobre conductas de riesgo por parte del usuario involucrado, ninguna circunstancia justifica vulnerar el derecho de las personas a recibir un trato digno y humano.
En el servicio Ulúa seguiremos trabajando con firmeza y responsabilidad para garantizar un transporte moderno, seguro e incluyente para todas y todos los veracruzanos”, señala el texto.
Cabe destacar que el transporte público debe regirse por principios que garanticen la movilidad como un derecho humano, asegurando que todas las personas, sin importar su condición física, edad, género o nivel socioeconómico, puedan desplazarse con dignidad, seguridad y autonomía, por lo cual existen los Principios de Accesibilidad Universal.
Estos principios fueron establecidos en 1997 por un grupo de trabajo de arquitectos, diseñadores e investigadores, liderado por Ronald Mace en el Centro de Diseño Universal de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, para guiar la creación de entornos y productos usables por todas las personas.
Actualmente estos principios son considerados fundamentales en todo el mundo y se basan en el diseño universal y la equidad porque se aplican no solo a la movilidad, arquitectura, tecnología, productos y servicios para asegurar la plena inclusión, con base en la accesibilidad que busca eliminar las barreras físicas, sensoriales y cognitivas, asegurando el uso de los servicios en igualdad de condiciones.
Establecen que las unidades y estaciones deben ser utilizables por todas las personas, incluyendo para ello rampas, plataformas a nivel, ascensores y espacios amplios para sillas de ruedas.
Estipulan itinerarios peatonales accesibles así como rutas seguras y sin obstáculos: pavimento podotáctil, semáforos sonoros. Y que todos que conecten la vía pública con las paradas de transporte.
Los principios exigen también información accesible con es una señalética clara, alta visibilidad, información auditiva y braille para personas con discapacidad sensorial o intelectual.
Asimismo, los Principios de Accesibilidad Universal exigen una capacitación del personal para brindar ayuda y utilizar elementos que faciliten la comunicación con usuarios con diversas discapacidades.
Tras viralizarse en las redes sociales, el caso ocurrido en Boca del Río genera debate por las condiciones en las que ocurrió, con comentarios a favor y en contra pero “ninguna circunstancia justifica vulnerar el derecho de las personas a recibir un trato digno y humano”, tal y como lo señala el Servicio Ulúa que habrá de investigar debidamente el hecho y, en su caso, reconsiderar la suspensión.
Con información de: Xeu


