
El secretario de economía, Marcelo Ebrard, refuerza la integración con Canadá y Japón, mientras la Unión Europea avala un nuevo tratado comercial con México para diversificar sus relaciones internacionales.

Marcelo Ebrard, secretario de Economía, anunció la próxima ronda de conversaciones sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para el 27 de mayo, fecha en la que se espera conocer la postura de Estados Unidos respecto al futuro del acuerdo. El funcionario también destacó el éxito de la reciente visita a Canadá, la autorización para la firma del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea (TLCUEM) y la política de aranceles implementada por México frente a productos de Asia.
La reciente visita a Canadá resultó “muy favorable”, según Marcelo Ebrard, quien destacó la participación de 250 empresas mexicanas y más de mil encuentros de negocios (B2B) entre compañías de ambos países. El objetivo principal de esta misión fue aumentar la capacidad de exportación y la relación económica con Canadá, la cual, aunque ha crecido, aún tiene un amplio margen para expandirse.
El funcionario subrayó un compromiso de inversión significativo:
El más importante es una inversión de 2 mil millones de dólares en Hidalgo para fabricación de APIs, que es lo que necesitas para hacer todos los medicamentos”, dijo.
Se anticipa que en las próximas semanas se anuncien nuevas inversiones provenientes de Canadá, consolidando así la relación bilateral.
La siguiente ronda de conversaciones sobre la revisión del T-MEC está programada para el 27 de mayo. En esta reunión, México espera conocer la postura de Estados Unidos sobre dos modelos posibles para la renovación del tratado: una extensión de 16 años o una revisión anual durante una década.
Ebrard explicó que ya se han completado los trabajos preliminares y ahora se entra en una fase formal:
El día 27 lo que estamos pensando o esperando es conocer la postura de Estados Unidos respecto a cuál es el futuro que ellos plantean respecto al tratado”, comentó.
Un tema central en la agenda son las reglas de origen, un elemento sustantivo de cambio en el sistema comercial que Estados Unidos ha insistido en promover. Actualmente, sectores como la industria automotriz ya cuentan con reglas de origen estrictas en Norteamérica. El funcionario expresó su esperanza de que los temas técnicos comerciales no se contaminen con asuntos de seguridad o crimen organizado, una política que se ha mantenido desde el inicio de las administraciones de la presidenta Sheinbaum y del presidente Trump.
El Consejo de la Unión Europea ha autorizado la firma de los instrumentos para la renovación y relanzamiento del Tratado de Libre Comercio Unión Europea-México (TLCUEM). Este acuerdo se compone de dos instrumentos: un Acuerdo Global que abarca múltiples temas y un acuerdo comercial de aplicación más rápida. Este último entrará en vigor de forma acelerada, regulando la relación comercial con ventajas importantes para México mientras se aprueba el Acuerdo Global.
Ebrard resaltó los beneficios inmediatos del TLCUEM:
En el caso de la industria automotriz pues ya no tendremos aranceles, eso pues es muy buena noticia. En el sector agropecuario tendremos condiciones mucho mejores que las que tenemos ahora”, cometó
Se prevé que este acuerdo aumente la capacidad de exportación de México hacia la Unión Europea, abriendo nuevas oportunidades para las empresas nacionales. La suscripción de esta etapa crucial está prevista para el 22 de mayo.
Respecto a la política comercial con China, México sigue con interés la próxima visita del gobierno estadounidense de Donald Trump a China, que incluirá a numerosos empresarios. México, siendo un importante socio comercial de Estados Unidos y uno de los principales importadores de productos chinos, está atento a los acuerdos que puedan surgir de esa reunión. Posteriormente, México tiene programada una misión comercial de alto nivel a China.
Sobre los aranceles a productos de países con los que no hay acuerdo comercial, Ebrard confirmó que la propuesta enviada al Congreso de la Unión y aprobada por ambas Cámaras sigue vigente. Esta medida, que afecta a poco más del ocho por ciento del comercio exterior, incluye vehículos automotores.
El funcionario explicó la razón de esta política:
En resumen lo que hicimos fue proponer que, la competencia entre las empresas de México y de otros países sea más o sea justa o sea sobre un piso digamos parejo, porque si no están en desventaja las empresas que tenemos aquí”, indicó.
Esta estrategia busca equilibrar la competencia, especialmente en la industria automotriz, que representa casi un tercio de la manufactura mexicana.
Con información de: El Heraldo de México


