
Con manifestaciones simultáneas en Xalapa y Perote, pobladores acusaron sequía de manantiales y la operación de pozos clandestinos en Jalacingo y Altotonga; piden intervención de la gobernadora Rocío Nahle.
Habitantes de los municipios de Jalacingo y Altotonga denunciaron la contaminación de cuerpos de agua y la perforación de presuntos pozos clandestinos en la comunidad de Santa Ana, Jalacingo, los cuales, señalaron, son utilizados por un particular para el riego de cultivos.
Durante protestas simultáneas en el centro de Xalapa y en la carretera Perote-Altotonga que se realizan la mañana de este 21 de septiembre, pobladores pidieron que se clausure uno de los pozos debido a que, aseguran, el agua está siendo contaminada y es la misma que abastece a varios manantiales que utilizan para consumo humano.
Los habitantes señalaron que el particular, a quien identificaron únicamente con el apellido Orozco, utiliza el agua para el riego de cultivos como papa y brócoli y emplea pesticidas para el control de plagas. De acuerdo con los pobladores, esta situación podría estar afectando la calidad del agua que utilizan diversas comunidades, además de disminuir el nivel de los manantiales ubicados en la zona.
Los pobladores afirmaron que el particular ya contaba con un pozo en la zona, pero posteriormente habría perforado otro sin autorización de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Según los habitantes, el primer pozo ya había sido clausurado, pero posteriormente volvió a operar, por lo que ahora solicitan que se realice una nueva inspección y se clausure el segundo punto de extracción.
Mario Aburto Canela, habitante de Las Delicias, municipio de Jalacingo, señaló que el problema tiene entre cuatro y cinco años, por lo que la extracción de agua afecta a las comunidades que dependen de los manantiales de la zona.
Los habitantes señalaron que el suministro de agua potable que reciben es limitado y que, en algunos casos, cuentan con el servicio aproximadamente cada ocho días durante unas horas. Por ello, consideraron que la extracción de agua para actividades agrícolas representa una afectación para las comunidades que dependen de los manantiales.
Los inconformes insistieron en que sus principales peticiones son que se clausure el pozo, que autoridades revisen la situación de los manantiales, las condiciones del agua y que la gobernadora Rocío Nahle intervenga en el problema.
Con información de: Lsr Veracruz



