
La Semar destacó el trabajo de perros y guías en emergencias y recordó a Frida por su participación en labores de rescate.
La confianza, el adiestramiento y el trabajo coordinado permiten que el perro y su guía logren una sincronía para cumplir un propósito común: ayudar a quienes más lo necesitan.
La Secretaría de la Defensa Nacional y la Fuerza Aérea Mexicana también cuentan con sus propios binomios caninos.
En el caso de la Marina, estos equipos desempeñan un papel fundamental en las labores de búsqueda, rescate, auxilio y ayuda humanitaria ante emergencias y desastres naturales. El perro y su guía se coordinan para localizar a las víctimas.
Entre las razas utilizadas por estas instituciones se encuentran el pastor belga malinois, el pastor alemán, el pastor holandés y el labrador retriever, que cuentan con características físicas para cumplir las labores que se les asignan.
Se trata de animales con un olfato agudo y una fuerza física que les permite realizar largos recorridos.
Durante el reconocimiento, la Semar recordó el trabajo de Frida, una perrita de raza labrador que se convirtió en un símbolo nacional e internacional de esperanza, valentía y solidaridad gracias a su participación en labores de búsqueda y rescate tras diversos desastres naturales.
La entrega y el desempeño de Frida contribuyeron a visibilizar la importancia de los binomios caninos en las operaciones de auxilio y dejaron un legado de servicio que continúa inspirando estas labores humanitarias.
“Frida, a cuatro años de su partida, permanece en la memoria de la Armada de México como símbolo de nobleza, valentía y servicio. Su legado vive en el Plan Marina, un modelo que nació hace más de 60 años y que, en la actualidad, se ha consolidado como uno de los mecanismos más efectivos para brindar ayuda humanitaria y atender a la población ante desastres naturales”, destacó la dependencia.
Finalmente, la Semar recordó que, en 60 años de historia, el Plan Marina ha participado en diversas operaciones de ayuda humanitaria ante desastres ocasionados por los huracanes Katrina, Stan y Wilma, en 2005; el tsunami del océano Índico que afectó a Indonesia, en 2004, y el terremoto de Haití, en 2010.
Con información de: E-consulta Veracruz



