
Comunidades zoques popolucas denuncian ataques armados, quema de casas y desplazamiento forzado en Acayucan.

Lo que inició como una disputa legal por la tenencia de la tierra se ha transformado en una crisis humanitaria en el sur de Veracruz. Durante su más reciente marcha, realizada en san Andrés Tuxtla, por el reconocimiento a sus derechos, autonomía y respeto a la soberanía nacional, integrantes del Movimiento Indígena Territorial Originario (MITO), originarios del sur del estado, denunciaron una serie de ataques violentos, que incluyen la quema de viviendas y agresiones con armas de fuego, en contra de familias de origen Zoque Popoluca en la congregación de Corral Nuevo.
Los ataques, que se han intensificado desde diciembre de 2025 afectan directamente a las comunidades de Manantial La Sabana, El Zapote, La Sabana Morenita y Laguna de Cabezo. Según los testimonios de los afectados, grupos de civiles armados, presuntamente respaldados por fuerzas policiales, han irrumpido en los asentamientos para desalojar a los pobladores mediante la violencia y el fuego.
La organización MITO ha señalado directamente a los integrantes de la familia Mantecón – mencionando a Jaime, Lourdes y Ramón Mantecón Rojo – como los autores intelectuales de estas agresiones. Los pobladores denuncian que esta familia busca apoderarse de tierras estratégicas mediante el tráfico de influencias, utilizando el aparato judicial y policial del estado para ejecutar “acosos jurídicos” y detenciones arbitrarias.
Tras los atentados del pasado mes de diciembre, son más de 20 menores de edad que duermen a la intemperie bajo las inclemencias de los recientes frentes fríos, sin techo, sin calma, con temor a seguir siendo víctimas junto con todas las familias zoques popolucas, que han sido amedrentadas con violencia y desplazadas de sus tierras por una familia de modernos terratenientes.
“No solo nos queman las casas, nos persiguen con patrullas como si fuéramos criminales por defender el lugar donde hemos vivido siempre”, declaró una de las afectadas, del movimiento que solicitó el anonimato por temor a represalias.
El trasfondo de esta violencia parece estar vinculado al desarrollo del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT). La ubicación de estas comunidades en el municipio de Acayucan las coloca en una zona de alta plusvalía para proyectos industriales y logísticos, lo que ha despertado el interés de grupos económicos por “limpiar” el territorio de asentamientos indígenas.
No es secreto que el activismo del Movimiento Territorial Indígena Originario ha tendido a frenar atropellos contra los pueblos originarios durante el avance de este megaproyecto que deja al margen a las comunidades indígenas y va favoreciendo a potentados tal como lo vienen denunciando. Por ello otro de sus reclamos es el respeto al Plan de Justicia presentado y ya aprobado por el Gobierno Federal.
Ante la presunta colusión de las autoridades locales y estatales con los intereses de la familia Mantecón, el movimiento MITO ha hecho un llamado urgente al Gobierno Federal y a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para que se detenga el hostigamiento policial en contra de los comuneros, exigiendo además que se investigue la quema de las viviendas como un acto criminal y de desplazamiento forzado, y que se garantice la seguridad de las familias Zoque Popoluca que temen por su vida tras los recientes ataques armados.
Hasta el momento, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Veracruz no ha emitido un comunicado oficial sobre la participación de sus elementos en estos operativos, mientras que el clima de tensión en Corral Nuevo sigue en aumento.
Con información de: E-consulta Veracruz


