
Uno de los acuerdos es la instalación de una placa en memoria de las peludas en el parque Cesar Chávez

Luego de una audiencia que se demoró por más de cuatro horas, el alcalde de Tangancícuaro, David Melgoza Montañez, llegó a un acuerdo reparatorio con los propietarios de las perritas Buba y Canela, a las cuales asesinó con arma de fuego el pasado 9 de agosto en Michoacán.
En la audiencia celebrada en la sede del Poder Judicial del Estado, se estableció que el ayuntamiento de Tangancícuaro deberá instalar un Centro de Atención Animal y emitir un reglamento para el bienestar animal.
Pero además, el munícipe tendrá que pedir una disculpa pública a los dos dueños de Buba y Canela, así como pagar el daño psicológico a los dos propietarios por el orden de los 13 mil pesos, aunado al pago de 25 mil pesos por concepto de reparación de daño.
Otro de los acuerdos reparatorios es la instalación de una placa en memoria de las peludas en el parque Cesar Chávez, en el cual se inscribirá una frase dedicada a la memoria de las lomitos.
Fue durante un encuentro con los medios que el alcalde David Melgoza Montañez confesó que la noche del miércoles 8 de agosto, revisaría a una niña de seis meses en su consultorio que está ubicado en su domicilio.
Se metieron dos perros a mi casa, un un perro husky y un pastor belga, agresivos se metieron y atacaron a mi perra. La estaba mordiendo del cuello, el otro le estaba mordiendo la parte trasera”, explicó.
En este sentido, el edil explicó la reacción que tuvo al ver el ataque a su perrita, quien apuntó que su particular, Francisco Barajas, se le fue encima a la perra que traía a la perrita trenzada del cuello.
Yo en ese momento también me abalancé sobre la perra, le tiré algunos golpes para que soltara a mi mascota, aclaro que mi mascota estaba en actitud sumisa, de defenderse exclusivamente”, dijo.
Con información de: El Heraldo de México


