
Autoridades de Veracruz y Oaxaca desarticularon una casa de seguridad y detuvieron a dos presuntos criminales en un operativo conjunto.

En un operativo de alta precisión coordinado entre fuerzas estatales y federales, se logró la detención de dos presuntos integrantes de una célula delictiva y la desarticulación de una casa de seguridad en la franja limítrofe entre Veracruz y Oaxaca.
El despliegue, resultado de semanas de trabajos de inteligencia, tuvo como objetivo debilitar la estructura operativa del grupo criminal conocido como “El Tigre”, el cual mantiene presencia principalmente en la región central de la entidad veracruzana.
Las acciones tácticas se concentraron en los municipios de Tezonapa, Veracruz, y su vecino Cosolapa, Oaxaca. En este punto estratégico, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y las Fiscalías Generales de ambos estados, con el respaldo de la Marina, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, localizaron un inmueble que servía como centro de mando y resguardo para las actividades ilícitas de la organización.
Durante la intervención, las autoridades capturaron a Ulises “N”, de 27 años, y Ramiro “N”, de 38 años. Ambos sujetos fueron trasladados y puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, donde se definirá su situación legal en las próximas horas.
Al interior del domicilio, el hallazgo más preocupante fue el equipo utilizado para suplantar funciones oficiales. Las autoridades aseguraron uniformes de las Fuerzas Armadas, equipo táctico y réplicas de armas de fuego. Asimismo, se localizaron vehículos que portaban logotipos apócrifos similares a los de corporaciones federales, con los cuales la célula delictiva simulaba operativos para facilitar el trasiego de ilícitos y evadir la vigilancia real en la zona.
Además del equipo táctico, en el sitio se incautaron diversas dosis de droga, credenciales y unidades vehiculares que ya están siendo analizadas por peritos criminalistas. Este operativo forma parte de los acuerdos de seguridad firmados entre los gobiernos de Veracruz y Oaxaca para blindar las rutas de tránsito en la cuenca del Papaloapan y las zonas montañosas colindantes.
Las administraciones de ambas entidades reafirmaron su compromiso de mantener una vigilancia permanente y coordinada, advirtiendo que no se permitirán espacios de impunidad en la región fronteriza, buscando con ello devolver la paz social a los habitantes de estos municipios.
Con información de: E-consulta Veracruz


