
Un exelemento de la Policía Municipal de Texistepec fue localizado sin vida en la carretera Transístmica este viernes 15 de enero.

El cadáver de un hombre fue localizado la mañana de este viernes 16 de enero a un costado de la carretera Transístmica, en el tramo Jáltipan–Texistepec, en el sur de Veracruz; tenía los ojos vendados, las manos atadas y presentaba visibles huellas de tortura, así como impactos de bala.
El violento hallazgo alertó a los habitantes de la zona, quienes identificaron a la víctima como Fernando Mayo. El hombre, quien fuera elemento de la Policía Municipal de Texistepec, fue abandonado a orillas de la cinta asfáltica en condiciones que sugieren un ataque directo por parte de la delincuencia organizada.
Las huellas de tortura en su cuerpo evidencian la crueldad con la que fue ultimado antes de recibir los impactos de proyectil de arma de fuego. La carretera Transístmica, a pesar de ser una de las vías más transitadas del estado, se convirtió nuevamente en el escenario de un crimen que mantiene en alerta a las corporaciones de seguridad.
El despliegue de las fuerzas del orden fue inmediato. Elementos de la SSP y de la Policía Municipal de Texistepec acudieron al lugar tras recibir el reporte de automovilistas que transitaban por la carretera Transístmica. Al confirmar que el cuerpo presentaba huellas de tortura, se solicitó la intervención de la Fiscalía Regional.
La zona fue resguardada bajo un fuerte operativo que incluyó a la Guardia Nacional, debido a que el punto del hallazgo es un tramo crítico de la carretera Transístmica que conecta los municipios de Jáltipan y Texistepec, áreas que han registrado un repunte en hechos delictivos durante las últimas semanas.
La víctima, de 36 años, se desempeñaba recientemente como mototaxista tras haber abandonado las filas de la Policía Municipal de Texistepec. Este antecedente laboral ha puesto en el foco de las indagatorias a su círculo cercano dentro y fuera de la corporación.
Las autoridades ministeriales examinan si el homicidio está vinculado con su labor previa en la Policía Municipal de Texistepec o con su actividad actual en la cabecera municipal. El estado del cadáver, marcado por severas huellas de tortura, indica que fue privado de su libertad antes de ser ejecutado y abandonado a un costado de la carretera Transístmica.
Hasta el momento, no hay reporte de personas detenidas. Peritos forenses recabaron los casquillos percutidos en la zona de la carretera Transístmica para determinar el calibre de las armas utilizadas. Mientras tanto, el cuerpo permanece en el Semefo, donde se espera que la necropsia arroje más detalles sobre las huellas de tortura y la causa exacta de muerte.
Con información de: E-consulta Veracruz


