
De acuerdo con la propietaria de “Toto”, el agresor golpeó en repetidas ocasiones a su perrito, como se puede ver en las imágenes captadas por una cámara de seguridad

Un perro llamado “Toto” quedó con fracturas en sus extremidades delanteras tras ser golpeado con un palo por un vecino del Fraccionamiento Finca Real, en Navojoa, Sonora. El hombre, identificado como David Adrián “N”, habría irrumpido en la vivienda de los dueños del animal para propinarle una golpiza, presuntamente porque el lomito le ladró a su hijo cuando el niño intentaba recuperar una pelota en la calle.
De acuerdo con la denuncia levantada por Nayeli Ávila, propietaria de “Toto”, los hechos ocurrieron el pasado viernes 24 de abril, a las 18:50 horas”, el agresor se paró en la entrada del domicilio y golpeó en repetidas ocasiones a su perrito, como se puede ver en las fuertes imágenes captadas por una cámara de seguridad.
La denunciante relató que “Toto” en ningún momento mordió ni atacó al menor: simplemente lo siguió ladrándole.
Los veterinarios que atendieron a “Toto” confirmaron la gravedad de las lesiones. Una de sus extremidades delanteras es la más afectada y requerirá la colocación de entre tres y cuatro clavos en una cirugía programada para los próximos días. El animal permanece bajo tratamiento médico mientras sus dueños aguardan respuesta de las autoridades.
Tras el incidente, la familia interpuso una denuncia formal ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora por el delito de maltrato animal. Sin embargo, hasta el momento ningún agente se ha presentado en el domicilio para dar seguimiento al caso, situación que ha generado indignación entre los vecinos de la zona, quienes exigen que se aplique la ley y se sancione al responsable.
Residentes del fraccionamiento recuerdan que el maltrato animal es un delito tipificado en el estado de Sonora y hacen un llamado urgente a las autoridades para que intervengan con prontitud, impongan las sanciones correspondientes y envíen un mensaje claro de que este tipo de conductas no serán toleradas.
Con información de: El Heraldo de México


