
La joven consiguió avanzar apenas algunos metros cuando repentinamente perdió el conocimiento y cayó sobre el pavimento, según testigos

La muerte de una joven identificada como Yulissa Lizeth, de 19 años quien se desvaneció repentinamente después de salir de un domicilio en Saltillo, Coahuila, causó conmoción debido a las circunstancias en las que ocurrió. La joven había acudido al lugar para realizarse un servicio de uñas y aparentemente todo transcurrió con normalidad hasta que abandonó el inmueble.
Los hechos ocurrieron en la colonia Jardines Coloniales, sobre la calle Relieve, entre avenida de los Campanares y Calzada de los Tejados. De acuerdo con el testimonio proporcionado por una mujer que se encontraba en el lugar, Yulissa terminó el servicio, salió de la vivienda y comenzó a caminar por la calle.
La joven consiguió avanzar apenas algunos metros cuando repentinamente perdió el conocimiento y cayó sobre el pavimento. Ante la situación, personas que se encontraban en la zona solicitaron ayuda a los servicios de emergencia. Elementos de la Policía Preventiva Municipal fueron los primeros en acudir y posteriormente pidieron la intervención de paramédicos de la Cruz Roja Mexicana.
Cuando los socorristas llegaron, realizaron una valoración de la joven, pero determinaron que ya no contaba con signos vitales. Debido a que en ese momento no estaba clara la razón por la que una mujer de solamente 19 años había fallecido de manera tan repentina, personal de la Fiscalía General del Estado y Servicios Periciales inició las diligencias para esclarecer lo ocurrido.
El cuerpo de Yulissa fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde se realizaron los estudios correspondientes para conocer qué había provocado su fallecimiento. Finalmente, los resultados de la necropsia determinaron que la joven murió a causa de un infarto agudo al miocardio, confirmando así el origen médico de su muerte.
Un infarto agudo al miocardio ocurre cuando el flujo de sangre que abastece una parte del músculo cardiaco queda bloqueado o disminuye de manera importante, provocando que esa zona del corazón deje de recibir el oxígeno que necesita. Si la circulación no se restablece rápidamente, el tejido cardiaco comienza a sufrir daños.
El caso ha llamado particularmente la atención debido a que Yulissa tenía apenas 19 años. Aunque los infartos son considerablemente más frecuentes conforme aumenta la edad, pueden presentarse también en personas jóvenes. Hasta ahora, se desconoce si la joven tenía antecedentes médicos o alguna condición previa que pudiera explicar por qué sufrió el infarto.
Entre las señales que pueden advertir sobre un infarto se encuentra el dolor o molestia en el pecho, que puede sentirse como presión, opresión, peso o ardor. El malestar puede mantenerse durante varios minutos, desaparecer y regresar, además de extenderse hacia uno o ambos brazos, la espalda, el cuello, la mandíbula o la parte superior del abdomen.
También pueden presentarse dificultad para respirar, sudor frío, náuseas, mareos, debilidad, cansancio inusual o sensación de desmayo. No todas las personas experimentan las mismas señales ni con la misma intensidad, por lo que algunos eventos cardiacos pueden comenzar con manifestaciones menos evidentes.
Con información de: El Heraldo de México


