
El gobernador advirtió que el municipio no puede quedar paralizado por la crisis política y jurídica que enfrenta

La detención del presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, abrió un vacío de poder que, a más de 24 horas del operativo que derivó en su captura, permanece sin una salida formal: el alcalde está bajo proceso, su suplente, Mariano Rosado López, continúa prófugo y el Cabildo no ha hecho público quién asumirá las riendas del Ayuntamiento.
Ante este escenario, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, anunció que solicitará formalmente la desaparición del Ayuntamiento de Juchitán y que se designe un encargado de la administración municipal.
El mandatario instruyó al secretario general de Gobierno, Jesús Romero López, realizar las acciones correspondientes para procesar la solicitud y encaminar, conforme al procedimiento legal, el nombramiento de un administrador que permita garantizar la continuidad de las funciones municipales.
“Juchitán de Zaragoza atraviesa una situación que requiere decisiones firmes y claridad del Estado”, sostuvo Jara Cruz, al señalar que asumirá las responsabilidades que corresponden al Gobierno de Oaxaca dentro del ámbito de sus atribuciones.
El gobernador advirtió que el municipio no puede quedar paralizado por la crisis política y jurídica que enfrenta, por lo que aseguró que la administración estatal se encargará de preservar la gobernabilidad y garantizar la atención a la población.
“El municipio no puede detenerse y la atención a la gente tampoco”, afirmó.
Jara Cruz señaló que los servicios públicos deberán mantenerse, mientras que las tareas de seguridad serán fortalecidas. Asimismo, aseguró que las obras, acciones de gobierno y programas de atención social deberán continuar llegando a las colonias, agencias y comunidades de Juchitán.
La decisión ocurre mientras elementos del Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina y la Policía Estatal mantienen presencia en las calles de Juchitán, como parte del despliegue de seguridad relacionado con las investigaciones que llevaron a la captura del edil y de otras personas señaladas por las autoridades como presuntamente vinculadas con una estructura criminal que operaría en la región.
El gobernador adelantó que en los próximos días se incrementará y reforzará la presencia territorial de las fuerzas de seguridad en el municipio.
También destacó que Oaxaca continuará trabajando de manera coordinada con el Gobierno Federal para atender la situación y garantizar que la transición administrativa se realice de manera ordenada.
“Nos aseguraremos que haya una transición ordenada del municipio”, afirmó.
Mientras tanto, el Cabildo de Juchitán enfrenta la ausencia de una figura que pueda asumir de manera inmediata la Presidencia Municipal. El suplente Mariano Rosado López permanece prófugo, por lo que la ruta de sucesión ordinaria quedó comprometida.
La eventual desaparición del Ayuntamiento deberá ser procesada conforme al marco jurídico estatal ante el Congreso de Oaxaca, mientras el Gobierno del Estado prepara las acciones necesarias para evitar que la crisis institucional afecte los servicios públicos y la atención a la población.
Juchitán enfrenta así un escenario inédito: con su presidente municipal detenido, su suplente fuera del alcance de las autoridades y el Cabildo sin definir públicamente un relevo, el Gobierno de Oaxaca se encamina a solicitar la desaparición del Ayuntamiento y establecer una administración que permita mantener en funcionamiento al municipio.
Con información de: El Heraldo de México


