
Un paciente promovió un juicio de amparo indirecto tras sufrir complicaciones por una cirugía a la que fue sometido en un hospital del IMSS del puerto de Veracruz; entre las afectaciones sufrió evisceración abdominal, es decir, sus vísceras se salieron a través de una herida quirúrgica.

Debido a las complicaciones que presenta tras una cirugía, Miguel Ángel Perdomo Fernández, derechohabiente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), promovió un juicio de amparo indirecto.
El juicio número 1354/2026-I fue interpuesto ante el Juzgado Quinto de Distrito en el Estado de Veracruz, con sede en Boca del Río.
La autoridad judicial concedió una suspensión provisional para proteger la integridad física del paciente, que exige que se le garantice atención médica integral, oportuna, continua y especializada.
El pasado 19 de septiembre, Perdomo Fernández ingresó a la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) número 14, Centro Médico Nacional “Adolfo Ruiz Cortines”.
Anteriormente, Miguel Ángel recibía atención médica en el IMSS de la localidad de Cardel, ubicada en el municipio de La Antigua, por una apendicitis perforada.
El paciente explicó que, después de la operación, comenzó a presentar complicaciones, algunas infecciosas, alteraciones hematológicas y problemas con la herida quirúrgica.
Poco menos de un mes después, el pasado 13 de octubre, fue intervenido quirúrgicamente otra vez debido a una evisceración abdominal, es decir, sus vísceras abdominales se salieron por la herida quirúrgica.
Perdomo Fernández afirmó que, durante su estancia en el hospital, fue víctima de una falta de coordinación médica que, considera, es en parte la causa de las complicaciones que enfrenta.
Una actuaria judicial ya le realizó una entrevista, en la que el paciente declaró que, a pesar de recibir atención del personal del IMSS, el problema radica en que los médicos de las distintas especialidades no trabajan de manera conjunta y no hay un acuerdo sobre el tratamiento que debe llevar.
Perdomo Fernández explicó que tiene una tos fuerte que, considera, provoca que la herida quirúrgica de su abdomen se desgarre por el esfuerzo.
Hace una semana, la familia del paciente pidió a las autoridades del IMSS tener una reunión con todos los servicios médicos involucrados en su atención, para acordar cómo será el tratamiento y manejo del paciente, sin contradicciones entre los especialistas. Sin embargo, la reunión no ocurrió.
Además, se enfrentan a la falta de personal y a deficiencias en la disponibilidad de equipos diagnósticos, como un tomógrafo que se encuentra fuera de servicio.
Con información de: E-consulta Veracruz


