

Lo que yo pienso.
Juan Javier Gómez Cazarín.
Uno de los mayores desafíos económicos de las familias en México consiste en solventar los gastos de la escuela de sus hijos.
Aunque la escuela y los libros de texto en los planteles públicos sean gratuitos, siempre existe el reto de comprar útiles, mochilas, zapatos y uniformes.
En mi familia, como en la mayoría de las familias mexicanas, también nos tocó vivirlo: heredar el uniforme de un hermano o primo mayor -a veces con algún remiendo-, reciclar útiles y mochilas que todavía servían; buscar el precio más barato de los que inevitablemente se tenían que comprar nuevos.
Tampoco es secreto que detrás de cada caso de deserción escolar, siempre está el dinero.
Por eso, la Beca Rita Cetina es un gran acierto de la presidenta Claudia Sheinbaum. Además, es el cumplimiento de una palabra comprometida desde su campaña.
Estas becas son la réplica de un programa similar que implementó cuando fue Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. Después de todo, ella también es madre de familia y entiende la situación.
Este lunes, en la conferencia Mañanera, la presidenta Sheinbaum anunció que durante esta semana se dispersarán los recursos de la Beca Rita Cetina para primaria en todo el país.
Cada niña y cada niño de primaria en escuela pública, que haya sido dado de alta al programa, recibirá 2,500 pesos como apoyo para útiles o uniformes. Obviamente, las familias que tengan dos hijas o hijos, recibirán 5,000 pesos y así.
En Veracruz son más de 330 mil niñas y niños en este programa, por lo que la dispersión será nada menos que de 825 millones de pesos en todo Veracruz. Así que será una derrama económica muy importante para las papelerías y las tiendas de uniformes en todo el estado.
Cada una de esas más de 330 mil becas son un testimonio de la transformación del país y de los gobiernos humanistas que, desde 2018, escriben una nueva historia en México.


